11 julio 2026

not about the long distance text

pienso cada día que vas a escribirme, que aparecerá un mensaje tuyo diciendo que querés volver a intentarlo. no como una segunda oportunidad, sino como una certeza: que sentís lo mismo que yo.

esa emoción que se despierta al cerrar los ojos y recordar los días juntos, lo cómodo, lo cotidiano, lo natural que era estar en tu pequeña casa rodeada de nieve. cada noche mirarte, darte un beso, sentir tus brazos y dormir. Y luego amanecer, abrir los ojos y verte.

intenté alejarme, borrarte, arrancar la ansiedad de querer escribirte, de darte una señal de que sigo acá. Sé que no debo, y trato de continuar mi vida con la calma que puedo. me consuela imaginar que estás ahí, detrás de tu pantalla, observándome —como si el silencio fuera otra forma de mirarnos.