al sexto día todo parece mejorar, las emociones se van calmando, los pensamientos intrusivos vuelve a su cajón y mi deseo de escribirte o al menos darte una señal para tener una respuesta tuya van desapareciendo.
no te escribo a vos, le escribo a la idealización de vos, del "nosotros" y del "yo" que pulí para darte lo mejor que tenía. te escribí varios textos en mi chat del wapp, con la esperanza de que algún día los lea y los borre porque ya pasó lo peor.
en fin, como dice la canción "no hay mal que por bien no venga".
mañana estaré mejor.
